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lunes, 15 de febrero de 2010

Hablando de ombligos

 
May Zindel
"Cuatro esquinas y un centro", 96 fotografías entrelazadas de ombligos. 


Ayer fue la primera vez en mi vida que ví, parcialmente, la gala de entrega de los premios Goya. Y fue por pura casualidad. Pero la verdad es que los minutos que presencié cundieron...
Que alguien, en el turno de agradecimientos por su flamante premio se lo brinde a su ‘ángel de la guarda´ y mire al cielo...sorprende. A mí, al menos. Pero que el presidente de la Academia de Cine
nos deleite con un ataque de cordura como éste , sorprende más. A mí, al menos.

“Tenemos que ser humildes, estar agradecidos y pedir perdón por haber fallado muchas veces. Nunca reconocemos nuestros errores. Nos miramos al ombligo, nos encanta nuestro ombligo. Tenemos pósters de nuestro ombligo en casa, cuadros de ombligos llenando nuestras paredes. Creemos que somos artistas, genios alternativos, creadores. Antes de todo eso, somos trabajadores. Nos pagan por hacer un trabajo, y hay que hacerlo bien. Este año ha sido uno de los mejores, pero el siguiente tiene que ser todavía mejor. Los primeros que tenemos que arrimar el hombro somos nosotros. Yo ruedo mañana, así que no me quedo a los canapés.”
Alex de la Iglesia

Y es que la afición a mirar el propio ombligo es una de las ‘costumbres’ que más me llaman la atención, en general. No puedo evitarlo. Hay tanto divo, hay tanto ‘artista’, hay tantos ‘imprescindibles’ en esta vida , que no lo son , que cuando alguien, como por arte de magia, levanta el telón, y habla de ombligos propios y ajenos , no puedo menos que pensar que aún existen ese tipo de arrebatos de lucidez. Al menos,  algo es algo.

La tercera sorpresa, agridulce, fue el Goya Honorífico concedido a Antonio Mercero, enfermo de Alzeimer, que le fue entregado en su propio domicilio. Creo que la emoción de ver su imagen en ese preciso momento  fue compartida no sólo por los profesionales del cine, sino por el público en general.

Nunca es tarde, ni para mirar al cielo, ni para hablar de humildad, ni para agradecer a alguien su trabajo y profesionalidad. Ni para tantas otras cosas...  Pero hay que intentar llegar a tiempo. Intentémoslo.  ¿ O no?
 








7 comentarios:

Alegría dijo...

Por supuesto que sí... siempre, a pesar de... siempre... Si se pierde esa capacidad, perdemos el último reducto interno de emoción, de querer hacer las cosas bien, para nosotros mismos... es así... En otro momento, y salvando todas las distancias, recordaba en estos días, que no me están siendo fáciles, un momento similar, donde, en medio de personas muy soberbias, que tratan de marcarte tu camino, que tú no aceptas, eres capaz de valorar el trabajo bien hecho, y dar las gracias, a TODOS, desde el que desarrolla el trabajo más sencillo, al que supervisa todos, a TODOS. Sólo una persona lo agradeció directamente; supo y comprendió el gesto. A mi me hubiera valido sin ese reconocimiento, pero aún hoy, después de seis años, donde la soberbia y el marcarte el camino, se han radicalizado, si se puede, aún más, sigue acudiendo a mi mente, este momento... Al final es lo que importa: la satisfacción personal, el ser coherente con uno mismo y tratar con respeto, a TODOS...
Un beso.

La Rata Paleolítica dijo...

Suscribo de la primera a la última letra sisi. Acabamos realmente jartitos de tanto divocreadorartistaseudogurúguonderfulyimprescincibleparaelmundooquizaeluniverso. Lástima que un "ataque" como este tenga que notarse necesariamente, dada su escasez y dado la proliferación de todo lo contrario.
Y viva tu ombligo por hacérnoslo notar.
Un beso.

Jesús.

leo dijo...

Qué cierto, MariLuz. A mí también me gustó mucho esa parte del discurso de Alex de la Iglesia. Se agradece siempre la cordura, en estos tiempos que corren, tan de fachadas.
Un beso.

julia dijo...

Mariluz (dicen que el respeto falta en esta sociedad), yo creo que el respeto lo llevamos en los corazones tdos aquellos que lo hemos mamado, y la humildad y el decir gracias y el amar a tdos y cada uno pues todos tienen algo simepre que enseñarnos.Besos.

PEGASA dijo...

Si que sí. Alex de la Iglesia dió un ejemplo de honestidad.
Todos nos hemos mirado el ombligo alguna vez, pero también existen los que no saben mirar a otro sitio.
Besitos.

isobel dijo...

Que grande eres
sí, muy grande, no te puedes imaginar como sonaba Bach al ritmo de la nieve, el agua y la niebla, por cierto si te animas a escaparte, he visto una expo de impresionistas estupenda, estoy anclada en el xIx, he tocado DAguerrotipos, y... ahhhhhhh
ya te contare, un beso y que la fuerza te acompañe y haz el favor de mirarte un poquito al ombligo, muuuuuuua

elena clásica dijo...

Qué bonita reflexión la tuya. Me vi también muy sorprendida por las palabras de Alex de la Iglesia, bien certeras.
Ahora prima que sus trabajos artísticos reflejen sus palabras y que el movimiento se demuestre andando.

En todo caso, fue hermoso escucharlo.
Besazos.

Gracias, Lourdes

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Un abril encantado

Gracias, Marino

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Gracias, Luis

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Gracias, Bombis y Borombis

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